Las salinas d’Es Trenc y su legado etnográfico

La riqueza medioambiental del Parque Natural de Es Trenc Salobrar, se complementa con un recurso que constituye un patrimonio de gran peso histórico para Campos. La huella cultural de las Salinas d’Es Trenc y su legado etnográfico queda constatada por el hecho de que tanto romanos como fenicios obtenían este preciado condimento en esta zona desde tiempos inmemoriales. Con el paso del tiempo, la sal producida en Es Trenc fue adquiriendo relevancia hasta alcanzar a mediados del siglo XX una capacidad productiva que proporcionaba una intensa actividad comercial al lugar.

En la actualidad, salinas como la d’Es Trenc han perdido su función e importancia tradicional, pero el aprovechamiento de la Flor de Sal d’es Trenc demuestra que su futuro radica en la innovación. Estos delicados cristales que se forman en la superficie de las balsas de sal, están considerados toda una exquisitez. Enriquecidos con ingredientes naturales, han dado lugar a ingeniosas combinaciones con hierbas mediterráneas, con aceitunas, con hibiscus o todo tipo de especias y, con la misma fuerza que antaño, se sigue colando en la gastronomía balear como un elemento indispensable. La obtención de la Flor de Sal d’Es Trenc es un fenómeno cien por cien natural. Requiere unas condiciones meteorológicas muy específicas: mucho sol, suave brisa y baja humedad en el aire, condiciones que se dan principalmente a finales de agosto y principios de septiembre.

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Hay visitas guiadas para conocer y entender todo el proceso de producción de la sal marina, que suele estar por encima de las 10.000 toneladas al año. Durante el proceso productivo, el agua se bombea desde la playa d’Es Trenc, que se encuentra a 900 metros, atravesando el terreno a través de un canal y se lleva hasta el punto más alto de las salinas. El circuito permitirá conocer las balsas por las que pasa el agua para aumentar la concentración de sal, donde el sol y el viento calientan y evaporan el agua, hasta llegar a los cristalizadores donde se fabrica el “oro blanco”.